jueves, 1 de octubre de 2009

HABLANDO ¡A CALZÓN QUITAO!

HUMOR
HABLANDO A ¡CALZON QUITAO!
Emilio Alberto Restrepo Baena Al líder Guti

Dentro de las expresiones de la sexualidad, sólo la imaginación humana pone límites a su realización, decía un viejo profesor nuestro y parece ser cierto. Nunca terminamos de asombrarnos cuando descubrimos que alguien siempre encuentra posibilidades distintas e inverosímiles, independiente de si las aprobamos o no, de si las consideramos sanas, éticas o aberrantes. Porque el problema no es la valoración moral que les demos.
El asunto es de asombro, de la sorpresa de enfrentarse a una situación que no habíamos concebido, acaso por limitaciones de tipo imaginativo, o por restricciones impuestas por el super yo o la norma.Y es que en nuestro ejercicio de la medicina a diario encontramos pacientes que ilustran lo que arriba esbozamos.
En un tiempo manejando un programa de planificación familiar conocimos varios casos que no por exóticos o excéntricos dejan de ser estrictamente ciertos.Una señora solicitó con mucha vergüenza que le cambiaran las pastas de planificar marca Microgynon porque "son muy chiquitas y se me salen". ¡Horror! ¡Se les estaba aplicando por vía vaginal y llevaba más de un año con ellas sin quedar en embarazo!.Los óvulos o tabletas espermicidas que se utilizan por vía vaginal antes de la relación también son causa de equívocos en cuanto a su ruta de administración. "Doctor, es que no puedo acostumbrarme al sabor, son muy difíciles de tragar y me dejan un espumero en la boca".
Otra paciente se aplicaba aspirina en la vagina antes de la relación sexual y otra se tomaba 3 mejorales con limón luego de ésta para evitar el embarazo no deseado.Un caso patético fue el de una señora que sufría un serio problema cardíaco que le impedía planificar con pastillas o con dispositivo intrauterino. Se le propuso la ligadura de trompas como el medio más adecuado, pero su esposo no la autorizó y decía que el preservativo no les gustaba. Al año en una revisión le preguntamos que cual método utilizaban y respondió:-El método antinatural, doctor...--Ah, el método natural-, interpelé, creyendo que se trataba del método del rítmo o "natural"-No doctor, el antinatural- repitió y pasó a explicarme que se trataba de utilizar la penetración por la vía anal como método permanente de relación sexual, con el cual se sentirán seguros y al parecer satisfechos ¡No termina uno de aprender!.
Otros casos llamativos son la recuperación de cuerpos extraños, ¡Todo tipo de objetos!, de los genitales tanto de hombres como de mujeres, usados como parte del juego sexual o como método de autoestimulación. Es así como vemos lápices, alambres, muñecos en los genitales y las respectivas lesiones que producen.Recordamos varios en especial: una señora llegó con una botella de vino dentro de su vagina. Parece que al utilizarla y manipularla, hizo un efecto de "vacío" que la adhirió a sus genitales, y no fue capaz de sacársela por sus propios medios. Coincidencialmente, la marca del vino era "Cariñoso".Un joven se introdujo un tubo de luz de neon por el recto. Pasó intacto y sin quebrarse. Como no se lo pudo extraer, consultó al Hospital de San Vicente donde fue operado. Una radiografía que aún se conserva en el museo de cirugía lo confirma.En Apartadó un señor consideró que la mejor forma de calmar su ansiedad sexual era sentarse en un aguacate verde, inmaduro, previamente lubricado; tuvo la mala fortuna de no poder dominar la situación y el aguacate se le introdujo completamente por el recto. Por la inflamación del esfinter, no fue capaz de sacárselo y consultó al hospital. Inicialmente no le creían. Cuando lo examinaron y vieron que era cierto, se intentó sacarlo directamente, pero ni con anestesia fue posible. El paciente terminó con cirugía, se le realizó colostomía (derivación del intestino grueso a la pared abdominal) y hoy todavía, todos en Urabá recuerdan la "cesárea del aguacate".)Y hablando de colostomías, una paciente que trabajaba en un bar y ejercía la prostitución, recibió una herida por bala en su abdomen por lo que fue operada. Como el colon estaba comprometido, le fue practicada una colostomía. El programa era citarla nuevamente en 2 meses para operarla, cerrarle la colostomía e introducirle nuevamente el intestino grueso al abdomen; como a los 3 meses no aparecía, la trabajadora social del hospital la llamó para programarla y cual no sería la sorpresa cuando la paciente contestó:-Doctora, yo le agradezco mucho, pero desde que tengo la colostomía, me gané un huequito más y estoy ganando el doble de plata.Según supimos, muchos de sus clientes le pagaban más dinero por permitirle tener relaciones por la colostomía. Caso similar fue el de un preso de la Cárcel de Bellavista que tenía la colostomía por la misma causa y un día resultó con una infección de la piel circundante. Cuando se le hizo un cultivo de la pus, resultó ser un gonococo, bacteria de transmisión sexual.-Yo soy todo un varón, doctor. No piense nada malo de mí, pero con la colostomía gano mucho billete, imagínese, me hacen fila..-Pero a mí lo que me gustan son las hembras, si a veces me toca tocarle las pelotas a un fulano, no quiere decir nada porque yo no miro ni siento nada, por que ¡yo soy todo un varón! Y no se la dejaba cerrar. Se ganó varias enfermedades venéreas, y el hombre tranquilo ¡como todo un varón!Otra vez realizando una visita domiciliaria a unos pacientes del seguro social, nos tocó atender un joven que tenía una fractura del femur, y que mientras esperaba cirugía como tratamiento se le aplicó una tracción del muslo con un dispositivo de poleas y pesas, que lo mantenía reducido a la cama. Cuando llegamos a su casa de Aranjuez, nos dejaron esperando en la sala casi l0 minutos, al cabo de los cuales salió del cuarto un señor todo agitado y apurado; según supimos luego, el paciente se dedicaba a la prostitución y aún en esa penosa situación de salud no dejaba de atender a su selecta clientela.
Otro caso que viene a cuento, aunque se sale un poco del tema, es el de la paciente a quien realizamos su control de embarazo en Urabá, una indiecita de 30 años, que cursaba su ¡décimocuarto! embarazo y a quien le había fracasado, primero la ligadura de trompas y luego la vasectomía a su esposo; nos pidió el favor de que le escogiéramos el nombre de su hijo. Cuando le preguntamos por los nombres de sus anteriores hijos para tener ideas, nos hizo la lista: -Rosa, Roberto, Rosmira, Rogelio, Roque, Rodrigo, Ronaldo, etc. como ven todos los nombres empezaban por Ro, Ro, Ro,... En ese momento yo, presa de un guayabo atroz y con el mamagallismo puntudo me dio por decirle:-Yo le tengo el nombre para su hijo; pongámoslo Rocanrolemilio, que es el nombre de moda en Medellín-.-Hágame el favor y me lo escribe, Dotor pa' que no se me olvide, que mi comadre me lo lee- me respondió mi paciente, una pobre campesina, indígena, del último rincón de Urabá.A los meses supe que la señora me había creído el cañazo, que en realidad había puesto ala criatura el nombre (nombre?) de Rocanrolemilio. Pobrecito, todavía me debe estar buscando; con esa chapa, si sobrevivió, debe ser epilético el condenado.

LA MUJER COMO VÍCTIMA DE TRAUMA SEXUAL

LA MUJER COMO VICTIMA DE TRAUMA SEXUAL
EMILIO ALBERTO RESTREPO BAENA

Publicado originalmente en:
REVISTA IATREIA NO L 9/No. 3/SEPTIEMBRE/1996 P 136 —139

RESUMEN
Se revisa el tema de las consecuencias físicas que la práctica sexual puede acarrear sobre las diferentes estructuras genitales y anorrectales de la mujer.

SUMMARY
WOMEN AS VICTIMS OF SEXUAL TRAUMA
Physical consequences of different modalities of sexual practice on female genital and anorectal structures are reviewed.


PALABRAS CLAVE

PRÁCTICA SEXUAL
TRAUMA SEXUAL
TRAUMA VAGINAL

INTRODUCCIÓN

En el mundo moderno la liberación de una amplia serie de restricciones morales que
imperaban en el pasado, ha permitido la apertura
en muchos campos. Uno de ellos, el de la sexuali-
dad humana, se practica en forma mucho más
abierta y espontánea, menos hipócrita, lo que ge-
nera en la mayoría de los casos experiencias más
gratificantes. casi siempre exentas de peligros y
lesiones. En algunas circunstancias, por actividad
sexual no consentida, por abuso sexual violento,
por desconocimiento o inexperiencia o por extrali-
mitación en la práctica de lo "razonable", se presen-
ta compromiso de la integridad física de uno de los
miembros de la pareja. En la presente revisión, se
compendia lo que puede ocurrir en la mujer cuando
es sujeto de trauma sexual. La experiencia enseña
que no hay límites para lo que la imaginación puede
hacer y que cualquier lesión o actividad es posible
(1-3).

TRAUMA VAGINAL
Las lesiones en la vagina pueden ser consecuen-
cia tanto de actividad sexual coital "normal" como de
asalto violento o actividades masturbatorias. Pueden
ir desde mínimas laceraciones, sólo evidenciables
por leve sangrado, dolor o dispareunia hasta verda-
deros estallidos de la mucosa. No son raras pero
muchas veces pasan inadvertidas por la renuencia
de la paciente a reconocer el tipo de actividad sexual
que lleva a cabo. Es necesario sospechar este pro-
blema en cualquier paciente que tenga una hemorra-
gia vaginal aguda y se debe practicar el interrogatorio
pertinente. Este trauma usualmente involucra la re-
gión posteroinferior de la vagina, el introito y la base
del himen. Hay que recordar que es una mucosa
friable, muy vascularizada y que con el estímulo
sexual sufre una vasocongestión importante.
Para documentar pequeñas abrasiones se puede
recurrir al examen colposcópico, usando tinciones de
lugol o azul de toluidina. Se observan telangiecta-
sias, capilares interrumpidos, laceraciones, focos
eritematosos, lesiones en forma de "lágrima", etc.
(4,5).


En las mujeres vírgenes o con muy escasa activi-
dad sexual se pueden ver desgarros himeneales,
que cursan con dolor y sangrado el cual puede ser
leve y con menos frecuencia severo. Usualmente se
localizan en las posiciones 5 y 7 del reloj. Hay que
revisar prolongaciones hacia la vagina o el recto. Si
hay sangrado activo hay que recurrir a puntos he-
mostáticos. Cuando las laceraciones se localizan en
la mitad superior de la vagina, suelen sangrar en
forma mucho más activa; generalmente son conse-
cuencia del impacto de objetos usados para asaltos,
masturbación o aborto. Hasta el3 a 15% de los casos
tienen sangrado profuso que lleva a hipovolemia y
en e11% la lesión se extiende hasta el peritoneo, con
o sin compromiso de vísceras intrabdominales. Se ha
encontrado asociación de esta lesión con cuerpos
extraños hasta en el 60% de los casos. También en
vaginas de mujeres en el posparto, posmenopáusicas,
posradiación o con intoxicación alcohólica (3,6-8).

TRAUMA RECTAL

Se presumía que la actividad sexual por vía anal
es exclusiva de hombres homosexuales. No es así,
como tampoco lo son las consecuencias médicas de
una práctica desaforada o violenta del erotismo anal.
Se invoca para demostrarlo, el estudio de Bolling
donde hasta el 25% de las mujeres reconocen prac-
ticar el anilingus o permiten la penetración anal,
como recurso ocasional de actividad sexual (3). La
mayoría de las lesiones son benignas, pero se han
descrito en algunos artículos traumas severos o ver-
daderas catástrofes pélvicas. De estas últimas se
destaca la fornicación anal con el puño que consiste
en introducir la mano (“Fist fornication”) y el antebrazo en el ano y recto
con fines de estimulación sexual. Su práctica se
asocia con el uso de estupefacientes, drogas anal-
gésicas potentes (tipo opiáceos), relajantes o nitrito de amilo (Poppers). Esto
produce muchas lesiones severas, desgarros de
muy alta morbilidad, destrucción del esfínter, celulitis
pélvica y en ocasiones la muerte (9-11 ).

Entre las lesiones menores se describen fisuras
anales, hemorroides trombosadas o sangrantes,
criptitis, abscesos perirrectales, abrasiones de la
mucosa, úlceras, proctitis infecciosa y alérgica, he-
matomas, etc. El tratamiento consiste en baños de
asiento, ablandadores de la materia fecal, suposito-
rios de anestésico local con antinflamatorios, ade-
más de instrucciones claras sobre la anatomía de la
zona y la necesidad de lubricación. Cuando sea
necesario, hay que prescribir antibióticos y realizar
desbridación y drenaje (12, 13).


Es común el uso de cuerpos extraños para esti-
mulación rectal, con retención del objeto y trauma
directo en algunos casos. Se han descrito objetos de
todos los tamaños, formas y materiales. "sólo el
tamaño del recto y la imaginación humana limitan la
clase de objetos que se usan." El problema es más
serio y común en hombres, pero también se describe
en mujeres. El tratamiento consiste en la remoción
del cuerpo extraño bajo condiciones de anestesia y
relajación, seguida de antinflamatorios y antibióticos;
en ocasiones se debe utilizar el colonoscopio o proctoscopio. Se han
descrito casos en que es necesario recurrir a la vía
abdominal para la extracción quirúrgica, incluso con
exteriorización jntestinal. Hay que descartar perfora-
ción de víscera hueca; los signos de irritación peritoneal
pueden ser tardíos pero la taquicardia persistente y la
fiebre la sugieren precozmente. En perforaciones ex-
traperitoneales la manifestación puede ser un absceso localizado.(9,10,13-16)


TRAUMA URETRAL
Las lesiones uretrales pueden ser producidas por
el uso de cuerpos extraños, aunque en las mujeres,
es menos común que en los hombres. Un caso
extraño de trauma sexual es la penetración o coito
uretral asociada con dispareunia, megauretra e in-
continencia urinaria. En los casos reportados se
asocia con anormalidades anatómicas en vagina
(agenesia congénita. himen imper1orado) (17,18).

TRAUMA POR RELACIÓN OROGENITAL
Las actividades sexuales orogenitales se han in-
corporado a la práctica rutinaria de un porcentaje
muy alto de la población. En la mayoría de los casos
no se reportan lesiones o traumas a consecuencia
de ellas, por ser casi siempre inocuas, por restriccio-
nes de tipo social o moral, o por el curso relativamen-
te rápido y benigno de las lesiones y su resolución
espontánea. La clave del diagnóstico radica en co-
nocer su existencia, en plantear el tema en el interro-
gatorio en forma seria y discreta y en discernir
adecuadamente los diagnósticos diferenciales.

El síndrome fellatio es una contusión del paladar
que provoca hemorragia sub mucosa con petequias
y equímosis, en forma redondeada y regular. No
produce dolor ni disfagia y casi siempre es un hallaz-
go casual. Es secundario a la combinación de presión
negativa dentro de la cavidad oral en el momen-
to de la relación y el impacto del pene en el paladar.
Se debe diferenciar de trauma por tos pertinaz, infec-
ciones virales, mononucleosis infecciosa, discrasias
sanguíneas y aun tumores nasofaríngeos. La lesión
cede espontáneamente en 7 a lO días sin necesidad
de tratamiento (19).

El síndrome cunnilingus ocurre por hiperextensión
de la lengua contra los dientes inferiores al practicar
sexo oral. Se caracteriza por una lesión ulcerosa en
la base de la lengua, cubierta de fibrina, con eritema
circundante. En ocasiones hay sobreinfección.
Cuando el trauma es repetido se puede observar un
fibroma o una reacción de hiperqueratosis. El diag-
nóstico diferencial se hace con úlceras de otro tipo,
chancros, trauma térmico, tumores y heridas por
prótesis. Se resuelve en forma espontánea en 7 a 10
días. Se pueden usar medidas locales de aseo y
enjuagues analgésicos y antisépticos. Igual lesión
ocurre por la práctica del anilingus (3).

El síndrome de insuflación vaginal ocurre cuando el
compañero sexual, durante una relación oral, sopla en
la vagina e introduce aire. Secundario a esto se produ-
cen desde lesiones asintomáticas hasta embolismo
pulmonar aéreo fatal, pasando por pneumoperitoneo.
En este último, el aire pasa desde la vagina hasta el
útero ya través de las trompas a la cavidad abdominal
(20). En mujeres no grávidas puede ocasionar dolor
abdominal difuso e inespecífico, en ocasiones pleurítico, irradiado a los hombros. Usualmente no hay signos
de irritación peritoneal y la radiografía muestra aire libre
bajo el diafragma. Si no hay otro hallazgo, el interroga-
torio suele orientar hacia el diagnóstico. La resolución
es espontánea (21).
En la mujer gestante se han reportado embolis-
mos aéreos venosos masivos, durante el segundo y
tercer trimestres, con una mortalidad fetal superior al
90% y materna de 87% (22,23). Esto se explica
porque la vagina de una mujer grávida puede alma-
cenar hasta dos litros de aire a presión que pasa por
el cérvix, diseca entre las membranas y el útero y
penetra a la circulación venosa pasando al corazón
derecho y al pulmón. Se describe un cuadro agudo
de disnea, dolor torácico, convulsiones, confusión
mental, sangrado vaginal y muerte. Si el diagnóstico
es oportuno, la terapia consiste en someter a la
paciente a altas concentraciones de oxígeno, en
posición de Trendelenburg (22,23). De lo anterior, se
infiere que ésta es una actividad sexual absoluta-
mente contraindicada en el embarazo. El coito y aún
el cunnilingusse consideran seguros, excepto cuan-
do la paciente sufre de amenaza de aborto o parto
prematuro, incompetencia cervical, ruptura de mem-
branas o enfermedades médicas asociadas.

OTROS TRAUMAS
Asociadas al trauma sexual es posible encontrar
intoxicaciones diversas, como las producidas por alco-
hol, marihuana, escopolamina, depresores, nitrito iso-
butico (poppers),que se han utilizado dentro del juego
erótico o como método para someter la voluntad o por
problemas de farmacodepehdencia (13).

Se ha observado todo tipo de traumas en la piel:
quemaduras, signos de juegos sadomasoquistas,
ligaduras, excoriaciones, tatuajes, mordeduras hu-
manas o animales, con riesgo de sobreinfección por
bacterias anaerobias.
La mujer puede ser también víctima de enfermeda-
des de transmisión sexual en los sitios más variados
(por ejemplo condilomatosis anal o bucofaríngea, proc-
titis gonocóccica, chancros orales ( 19) las cuales pue-
den generar confusión por el sitio de presentación y
necesitan gran agudeza en el interrogatorio.
El tema de los traumas sicológicos acaecidos
como consecuencia de la actividad sexual o las
consecuencias físicas o afectivas derivadas de la
violencia que suele acompañar a los actos de viola-
ción o agresión sexual no consentida serán tratados
en otro artículo.


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